UPS, soy líder…

Tu jefe siempre cancela tus reuniones

Cuando tu jefe cancela frecuentemente las reuniones que tiene contigo, seguramente tiene motivos legítimos: una agenda complicada, imprevistos, urgencias de último minuto. Pero aunque sea comprensible, el impacto en ti es real: proyectos que no avanzan, dudas que no se resuelven, decisiones que se retrasan.

Y lo curioso es que muchos líderes no se dan cuenta de esto. ¿La razón? La mayoría de personas se quejan de tener demasiadas reuniones… así que creen que, al cancelar, incluso te están “haciendo un favor”.

La diferencia está en poner el tema sobre la mesa. Con respeto, pero con claridad.

Algo tan simple como decir:

“Sé que tu agenda está llena y muchas veces surgen cosas que impiden nuestras reuniones. Para mí es importante tener un espacio regular contigo para discutir proyectos y recibir tu retroalimentación. ¿Podemos encontrar un horario más estable, o incluso hacerlo en sesiones cortas o improvisadas cuando tengas un momento?”

Un líder que escucha estas propuestas y se adapta demuestra respeto por el tiempo de su equipo.

Y un colaborador que plantea alternativas con claridad muestra iniciativa y responsabilidad.

Al final, el liderazgo no es solo lo que hace el jefe: también se construye en cómo pedimos lo que necesitamos y cómo proponemos soluciones.

Cancelar puede ser inevitable. Ignorar el impacto nunca debería serlo